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Coaching Ontológico

Introducción

 Se trata de una disciplina que presenta dos aspectos fundamentales: la reflexión sobre los condicionantes de la acción humana y cuáles son los factores que nos llevan a actuar como actuamos.

Surge en el Siglo XX, pero es consecuencia de la evolución del pensamiento de grandes filósofos y teólogos enfocados en la problemática del ser humano.

El coaching se basa en la idea de que el ser humano posee todas las competencias y el potencial necesario para encontrar sus propias soluciones y que el coach actúa solo como facilitador del cambio y el aprendizaje.

Coaching y aprendizaje son dos conceptos inseparables. Nuestro entorno está en permanente cambio y la vida constituye en sí misma una oportunidad de aprendizaje. Una de las funciones esenciales del coach es ayudar a establecer los mecanismos para que una persona pueda aprender y contribuir a su propia transformación, mejorando su capacidad de adaptación a nuevos retos y a las cambiantes condiciones de la vida.

El coaching es esencialmente el desarrollo de una técnica basada en encuentros conversacionales. El diálogo entre el coachee (cliente) y el coach (facilitador) en un contexto productivo y orientado a resolver un conflicto, superar un problema u obtener un resultado satisfactorio.

El coach, mediante el uso de sus conocimientos y competencias conversacionales (escucha activa, observación del lenguaje corporal y gestual y de las emociones) acompaña al cliente con el propósito de facilitar el proceso para que pueda a acceder a sus propios recursos. El coach colabora con la persona a que encuentre sus propias respuestas.

Además, el coaching habilita la reinvención de uno mismo, es decir, con la creación de nuevas y más poderosas definiciones de uno mismo como persona en constante cambio. Es facilitador en la generación de nuevas identidades y de nuevo futuro.

 

Los Dominios Primarios

 

Desde el punto de vista del coaching sostenemos que cada persona se constituye en tres dominios primarios de observación.

De acuerdo a las diferencias que encontremos en ellos, nos constituiremos en observadores distintos. Estos dominios son el cuerpo, la emoción y el lenguaje.

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El Observador

Qué vemos en este dibujo ¿?

Intenta ver todas las interpretaciones posibles.

 

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Cada uno de nosotros tiene su propio punto de vista. Todos miramos lo mismo aunque observamos de una manera diferente. El sentido lo da el observador, desde lo que sabe y conoce, desde ‘sus interpretaciones’.

Cada uno de nosotros adecuamos lo que vemos a lo que nos representa un sentido, en tanto nos constituimos en observadores diferentes. Podemos decir que hay tantas realidades como observadores.

Esa adecuación que realizamos va construyendo nuestra realidad. Si hacemos cambios en la manera de observar, producimos cambios en la interpretación que hacemos de ‘la realidad’.

Cuando no me hace sentido la interpretación que hago (ya no me sirve), necesito encontrar otras interpretaciones. Una conversación de coaching ayuda a encontrar nuevas interpretaciones para generar nuevos sentidos en los distintos dominios de la vida: personal, familiar, social, laboral, profesional. Una manera diferente de observar amplia el sentido que le atribuimos a la interpretación que hacemos de ‘la realidad’.

 

Observando al Observador

Distinguimos tres dominios que constituyen al observador:

  1. El Cuerpo: sólo podemos observar y hacer lo que nuestra biología nos permite. Nos condiciona.
  2. La Emocionalidad: es la predisposición para observar y actuar de diferentes maneras.
  3. Las Palabras: observamos a través de nuestras distinciones.

Tomamos posición sobre lo observado a través de nuestros juicios.

Construimos sentido sobre lo observado a través de narrativas.

A su vez, estos tres componentes forman parte del Lenguaje, ya que estos son el vehículo a través del cual nos comunicamos. Podemos hacerlo a través de las palabras, a través de un gesto o de una expresión corporal, o las tres simultáneamente.

Percibimos una coherencia de quienes somos entre nuestras emociones, nuestro cuerpo y nuestro lenguaje, y precisamente es que, a través del coaching se interviene sobre cada uno de ellos.

No sabemos cómo son las cosas, sólo sabemos cómo las observamos y cómo las interpretamos. Vivimos en un mundo de interpretaciones.